
La convivencia escolar es uno de los pilares fundamentales de una educación de calidad. Sin embargo, en los últimos años parece haberse producido un incremento importante de las agresiones verbales y las faltas de respeto hacia el profesorado. A pesar de este escenario, es posible abordar el problema con una mirada constructiva, centrada en la prevención, la educación emocional y el fortalecimiento del rol docente.








