
En los últimos tiempos algunas redes sociales se han convertido en un foco de bulos y de desinformación. Una realidad que afecta de manera más directa a las personas jóvenes, quienes están más expuestos a este tipo de plataformas. Desde el ámbito educativo se plantea ahora cuál es la mejor estrategia para evitar que este tipo de noticias sesgadas lleguen a los estudiantes e influyan en sus comportamientos y acciones.








